Hoy, 12 de mayo, se conmemora el Día Internacional de la Enfermería.
La fecha no es casual:
también recuerda el nacimiento de Florence Nightingale, una de las figuras más importantes en la historia de la salud moderna.
Durante la Guerra de Crimea (1853–1856), Florence observó algo devastador:
más soldados morían por infecciones y malas condiciones sanitarias que por las heridas de guerra.
Pero no solo cuidó pacientes.
También registró datos, organizó hospitales y utilizó estadísticas para demostrar que la higiene, la ventilación y el orden podían salvar vidas.
Su trabajo ayudó a transformar la enfermería en una profesión fundamental para la medicina moderna y marcó un antes y un después en la salud pública.
Hoy, su legado sigue encendido en cada persona que cuida, acompaña y salva vidas desde la enfermería.